Lo que entendemos por pulverizar nuestras plantas es el rociar con agua normalmente las hojas de las mismas. Con el objetivo de aumentar la humedad y que se sientan como en su lugar de origen.
Es verdad que en alguna ocasión hemos hablado de que es imposible recrear en nuestros hogares el suelo donde nuestras plantas crecen, al igual que es imposible, en este caso, el recrear las condiciones ambientales en las que nuestras queridas plantas habitan.
En gran parte las plantas tropicales agradecen algo de humedad ambiental alta, pero siempre teniendo cuidado ya que la combinación de humedad y calor nos puede llevar a la aparición de inquilinos poco queridos como los hongos.
También tenemos que contaros que la humedad ambiental de nuestras casas de forma habitual, a excepción de momentos de calefacciones y aires acondicionados, se encuentran en un intervalo razonable para que nuestras queridas tropicales no sufran en exceso. Sí que es verdad, que aumentar la humedad ambiental puede ayudarnos a evitar alguna punta o borde seco en las preciosas hojas de las tropicales. Teniendo siempre en cuenta que puede haber otros factores que influyan en estas puntas o bordes secos, como son las irregularidades en los riegos, o alguna posible quemadura por sol directo.
La pulverización se puede aprovechar para diluir un fertilizante apto para absorción foliar, es decir, que pueda ser utilizado a través de las hojas de las plantas y no sea necesaria su absorción por las raíces, con lo que conseguiremos un dos por uno.

Plantas que no se recomienda pulverizar
Pero no a todas las plantas les beneficia pulverizar agua sobre sus hojas, hay a algunas que eso les puede generar la aparición de hongos. Son plantas como las Begonias de cualquier variedad (como la Begonia Maculata o la Begonia Masoniana), cuyas preciosas hojas de colores en las Begonias Rex, son delicadas y muy dispuestas a la aparición de estos invitados indeseables. También las plantas de hojas aterciopeladas, como pueden ser las Violetas africanas, que gustan de buena humedad ambiental, pero son propensas a caer enfermas si pulverizamos sus hojas directamente.
La solución para que estas plantas tengan humedad, pero sin pulverizar, es el situarlas sobre un plato con arlita (bolas de arcilla) y una fina capa de agua, sin que toque la base de la maceta el agua. Ésta se irá evaporando y aportando humedad ambiental.

Plantas que sí se recomienda pulverizar
Por el contrario, tenemos las plantas que sí o sí, necesitan de nuestras pulverizaciones continuas ya que en su hábitat original absorben agua del ambiente o de las lluvias, estas son las famosas plantas epífitas. Entre ellas podemos encontrar las Plantas del aire o Tillandsias que no disponen de raíces o únicamente les sirven para anclarse sobre otras plantas, algún tipo de orquídea como las preciosas Orquídeas Vanda en las que nos encontramos sus enormes raíces colgando al aire, y que necesitan una pulverización regular sobre ellas. A estas plantas epífitas también les gusta de vez en cuando un buen riego por inmersión del que tanto os hablamos y que tanto nos gusta con el que podemos aprovechar a fertilizar con un poco de fertilizante diluido en el agua.
También otras plantas tropicales como el Philodendron Prince of Orange, la Calathea Triostar, la Maranta Lemon Lime o muchos helechos, querrán que te acuerdes de ellos y los pulverices a menudo. Incluso cactus y suculentas en periodos de días muy cálidos y noches tropicales, en las que permanecen “dormidos” como un mecanismo de defensa frente al calor, podemos nebulizar agua por las mañanas, que ayudará a aumentar la humedad ambiental permitiendo trabajar en ese periodo de menos calor y algo más de humedad a nuestros cactus.

¿Cómo podemos conseguir aumentar la humedad?
En general, la mayoría de plantas de hojas lisas, brillantes, de origen tropical como la Calathea Roseopicta Dottie o el Philodendron Scandens Brasil, por ejemplo, nos van a agradecer esa pulverización o ligera nebulización con la que aumentemos algo la humedad ambiental. Tenemos que tener en cuenta que estas pulverizaciones deben de ser relativamente continuas para que de verdad consigan el efecto que perseguimos, y la manera más sencilla es con un pulverizador que podemos encontrar de forma fácil. Siempre es mejor que intentemos buscar uno que pulverice y cree gotículas muy finas tipo “niebla” y no uno que haga grandes gotas, ya que de esta forma no conseguiremos aumentar la humedad del ambiente.
Otra forma para conseguirlo es con aparatos electrónicos, los famosos humidificadores, que de forma continua lanzan una vaporización de agua que nos puede servir para aumentar esa humedad ambiental, siempre tenemos que tener cuidado de que no dé, de forma directa a su salida con ninguna de nuestras queridas plantas. Ya que esa humedad continua sobre una de ellas podría generar molestos hongos.
Hay ciertas plantas que por sus condiciones necesitan una humedad mucho más alta para poder sobrevivir, y la mejor manera para aumentarla es crear una vitrina o terrario que permanezca aislado de la circulación de aire del exterior y que mediante pulverizaciones o algún otro dispositivo, consigamos mantener de forma continua una alta humedad ambiental.
Si tienes cualquier duda sobre la pulverización recuerda que puedes trasladárnosla o bien por email o por nuestras redes sociales.
